27/4/17

Las señales de Dios están por todas partes

Este mundo tiene un Dios. Él es su Creador y Señor. La mayor prueba de la existencia de Dios es el mundo mismo, que se extiende a nuestro alrededor en toda su vastedad y complejidad, dando testimonio de la existencia de un gran Dios, Quien, en Su infinito poder, lo controla. Si no tuviéramos más opción que creer en el mundo, no tendríamos más opción que creer en Dios también, pues el mundo no tendría sentido si no aceptamos la existencia de un Hacedor y Amo junto con él. Miremos la forma tan exquisita con que el mundo ha sido configurado. ¿Cómo podría ser así si no hubiera un Creador? Miremos el orden perfecto que en él se mantiene. ¿Podría ser así si nadie lo controlara? La respuesta, por supuesto, es que no podría ser. La verdad es que, así como el ser humano está obligado a creer en el mundo que lo rodea, también está obligado a creer en Dios.

Supongamos que ponemos un guijarro en el torno de un alfarero y luego giramos el volante muy rápido. El guijarro, por supuesto, saldrá volando, a  pesar de que el torno de un alfarero difícilmente puede alcanzar una velocidad de 40 Km/h. Ahora, pensemos por un momento que la Tierra en que vivimos también está girando, pero a una velocidad mucho mayor que el torno del alfarero, y aun así no salimos volando. La Tierra gira sobre su eje a una velocidad de 1.600 Km/h, mucho más rápido que el avión de pasajeros promedio, y sin embargo nos movemos por su superficie y vivimos nuestras vidas diarias sin ningún temor de ser expulsados como el guijarro del torno del alfarero. Esto en sí mismo es un milagro. La explicación que los científicos le dan a esto es que la Tierra nos empuja con mucha fuerza desde abajo, mientras que la presión atmosférica sobre nosotros nos presiona contra el suelo. Una fuerza que nos atrae desde abajo y una delgada capa de aire de 800 Km de espesor que nos envuelve, son en sí mismas milagro suficiente, y decir que ellas explican el que no seamos expelidos hacia el espacio es darle todavía mayor crédito a la naturaleza milagrosa de nuestro mundo.

De hecho, todo en este mundo es un milagro. Solo pensemos en lo que ocurre cuando ponemos pequeñas semillas en el suelo. Cada planta tiene su apariencia, sabor y fragancia distintivos y, de acuerdo con su especie, le brinda ciertos beneficios a la humanidad.
En todo nuestro entorno, un mundo entero de diversidad y proporciones milagrosas se extiende ante nuestros ojos. Por otra parte, en cada instante, una gran variedad de formas de vida está continuamente entrando en existencia, sin ninguna ayuda del ser humano. Incluso si todos los seres humanos en este mundo se unieran, no podrían crear ni siguiera un pequeño grano de arena. Todo esto equivale a un milagro de proporciones tan sorprendentes, que las palabras nos faltan para describirlo. Cuando tratamos de hacerlo, solo lo degradamos, porque somos incapaces de hacerle justicia con palabras humanas. Todo lo que podemos hacer es mirar maravillados y preguntarnos: “Además de Dios, ¿qué podría haber manifestado semejante milagro?”.
Todo en este mundo está hecho de átomos. En su análisis final, todo objeto es una colección de estas partículas diminutas. Y, sin embargo, por algún milagro extraño, cuando estos átomos se unen en ciertas proporciones, forman el deslumbrante globo solar; y cuando los mismos átomos se unen en otro lugar en proporciones distintas, fluyen en cascadas; mientras que en otros lugares toman el lugar de brisas sutiles o de suelo fértil. Todas estas cosas están hechas de los mismos átomos, pero la naturaleza y las propiedades de cada objeto separado son muy distintas.

Este mundo milagroso le proporciona a la humanidad recursos infinitos que esta pone a buen uso cada vez que aprende a aprovecharlos. Suministros masivos que le proporcionan todo lo que necesita para vivir son acumulados de manera continua, y el hombre mismo tiene que hacer muy poco para utilizarlos. Tomemos por ejemplo la comida que comemos, solo tenemos que estirar la mano para obtener cantidades enormes de nutrientes valiosos. Una vez los tiene en su poder, la persona solo tiene que mover las manos y la mandíbula para que el alimento llegue a su estómago. Y luego, sin ningún esfuerzo de su parte, la comida es absorbida por el cuerpo y convertida en carne, sangre, huesos, uñas, cabello y otras partes del cuerpo humano.
Otro ejemplo es el petróleo, un fenómeno terrestre; todo lo que tiene que hacer el ser humano es extraerlo del suelo, refinarlo y ponerlo en sus máquinas y, de manera sorprendente, el combustible líquido mantiene todo el mecanismo de su civilización funcionando sin problemas. Innumerables recursos de este tipo han sido creados en este mundo, y existen en cantidades suficientes para satisfacer las necesidades de la humanidad. El papel del hombre en hacer que estas cosas existan o en cambiarlas a una forma útil, es relativamente pequeño. Gracias a ello, con un esfuerzo mínimo tiene sus ropas, casas, muebles, máquinas, vehículos y todos los demás componentes y accesorios de su civilización. ¿Estos hechos no son prueba suficiente de que existe un Hacedor y un Señor del mundo?

Pero no debemos olvidar que hay otra cara de esto. La naturaleza que nos rodea contribuye a la pureza y la belleza del mundo, a pesar de lo que hemos hecho con ella. Tenemos mucho petróleo refinado y hemos hecho muchas máquinas de hierro, pero también hemos llenado la tierra y los mares con corrupción. Hemos convertido el mundo en un campo de humo, ruido, polución, vandalismo y guerra. Hemos llevado estas cosas a tal extremo que muy a menudo parece no haber solución para los problemas que la humanidad ha creado a nuestro alrededor. El mundo que nos rodea logra mucho más que lo que la humanidad hace. No hay problemas creados por la obra de la naturaleza, mientras que el trabajo del ser humano está siempre plagado de problemas.
La Tierra gira sin cesar en dos sentidos, sobre su propio eje y en su órbita, pero no crea ningún ruido en el proceso. Un árbol trabaja del mismo modo que una gran fábrica, pero no emite humo. A diario, un sinnúmero de criaturas muere en el mar, pero no contamina el agua. El universo ha estado funcionando de acuerdo con el orden divino durante miles de millones de años sin haber tenido que ser reorganizado, pues todo en la forma que está organizado es perfecto. Hay incontables estrellas y planetas moviéndose por el espacio, que mantienen su velocidad y nunca se quedan rezagados ni exceden su ritmo. Todos estos milagros son de primer orden son, de lejos, más maravillosos que cualquier cosa creada por el ser humano y ocurren a cada instante en este mundo nuestro. ¿Qué otra prueba podemos necesitar de que el poder de un Gran Dios está detrás de este mundo?

Cuando nos fijamos en las distintas formas de vida, atestiguamos un espectáculo sorprendente. Ciertos objetos materiales se unen en un solo cuerpo y se convierte en una criatura como un pez que nada en el agua, o un pájaro que vuela en los cielos. De la gran cantidad de criaturas que abundan en la Tierra, la de mayor interés para nosotros es el ser humano. De un modo que es un misterio para nosotros, este está moldeado en una forma bien proporcionada. Los huesos dentro de él toman la forma significativa del esqueleto que es cubierto con carne y sellado con una capa de piel, de la que brotan cabellos y uñas. Con la sangre corriendo por los canales dentro de este marco, la suma de todo esto da como resultado a un ser humano que camina, sostiene cosas en sus manos, oye, huele, saborea, tiene una mente que recuerda cosas, acumula información, la analiza y la expresa en el habla y en la escritura.
La formación de un ser tan sorprendente a partir de material inerte es más que un milagro. Las partículas de las que está compuesto el ser humano son las mismas que componen la tierra y la piedra, pero ¿acaso alguna vez hemos escuchado a un poco de tierra hablar o hemos visto a una piedra caminar por ahí? La palabra milagroso es apenas suficiente para describir las capacidades del ser humano, pero ¿qué más hay para este caminar, hablar, pensar, sentir, que lo distinga de la tierra y la piedra? Este factor es la vida.


El ser humano solo tiene que pensar en la naturaleza de su propio ser para entender la naturaleza de Dios. El ser, el ego en los humanos, tiene una individualidad propia que es muy distinta a la de los demás seres de su propia especie que viven en esta Tierra. El ego del ser humano está absolutamente seguro de su propia existencia, es la parte del ser humano que piensa, siente, forma opiniones, tienen intenciones y las pone en práctica. También decide por sí mismo qué curso de acción tomar. Por lo tanto, todo ser humano es una personalidad separada con una voluntad y un poder propios. Creer en Dios es similar a creer en uno mismo ya que está sujeto a un proceso mental similar. Para explicar esto más a fondo, Allah dice en el Corán que el ser humano es en sí mismo una amplia evidencia para sí; de la misma manera, uno solo tiene que mirar su propia sorprendente creación para afirmar la existencia de Dios.


La gente exige alguna prueba milagrosa antes de creer en la verdad de Dios y Su mensaje. Pero ¿qué mayor prueba requieren cuando tienen el milagro del universo entero que ha estado funcionando perfectamente durante millones de años en la más vasta de las escalas? Si el incrédulo no está preparado para aceptar semejante milagro tan grandioso, ¿cómo va a despejar sus dudas viendo milagros más pequeños? En verdad, el ser humano ha sido dotado con todo lo que necesita para que pueda creer en Dios y luego ponerse a Su servicio. Si a pesar de esto él no cree en Dios y no reconoce el poder y la perfección de Dios, entonces es él mismo y nadie más quien tiene la culpa.

Quien ha encontrado a Dios ha encontrado todo. Después de descubrir a Dios, ya no queda ningún descubrimiento por hacer. Por lo tanto, cuando una persona ha descubierto a Dios toda su atención se enfoca en Él. Dios se convierte para él en una fortuna que atesora, y a partir de entonces es a Él a quien recurre para todas sus necesidades materiales y espirituales.
Supongamos que alguien se come una manzana, pero no detecta en ella ningún sabor ni recibe de ella ningún nutriente. Podría decirse que no se ha comido ninguna manzana, solo algo que parece una manzana. Lo mismo puede decirse sobre darse cuenta de la existencia de Dios. Alguien que realmente ha descubierto a Dios saboreará felizmente la esencia de esa experiencia; pero cualquiera que afirme haber descubierto a Dios sin esa sensación de euforia, sin duda no ha hecho tal descubrimiento, solo ha descubierto algo que erróneamente cree que es Dios, como quien se come una manzana falsa y no obtiene de ella ninguna satisfacción.


El mundo de Dios es una colección de átomos. En su forma elemental, todo consiste del mismo tipo de material inerte; pero Dios ha moldeado esta materia en una incontable diversidad de formas: luz, calor, vegetación y agua. 
Él también ha investido a la materia inerte con las propiedades de color, sabor y olor; y por todas partes Él ha puesto las cosas en movimiento, controlándolo cuidadosamente por medio de la gravedad. Descubrir al Dios que ha creado tal mundo es mucho más que adquirir un credo seco, significa llenarse el corazón y el alma con el brillo radiante de la luz divina y abrir la mente propia a la belleza y delicadeza increíbles.

Cuando comemos frutas deliciosas, esto nos da una gran sensación de disfrute. Cuando un niño hermoso nace de una pareja, su alegría no conoce límites. Entonces, ¿qué hay de nuestra experiencia de Dios, que es la fuente de toda belleza, alegría y virtud? ¿Puede uno mantenerse impasible al descubrirlo a Él? Esto es algo difícil de imaginar, pues una experiencia tan sublime ciertamente deja su marca en uno. 

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15/3/17

AISHA O EL ISLAM EN FEMENINO

Autora: Asma Lamrabet
Marzo/2005

En el momento de mis búsquedas de saber religioso y de mis lecturas sobre historia islámica, el personaje emblemático de Aisha, esposa del Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él- me ha, a menudo, interpelado.

Percibía a través de sus dichos, sus actos y sus intervenciones históricas, el perfil de una mujer excepcional, impregnada de una fuerza inquebrantable y de un saber impresionante y esto, a pesar del hecho de que su contribución, su vida, su trayecto, son en general, evocados de una manera muy ingrata y fría en la mayoría de las obras islámicas clásicas.

Pero es forzoso reconocer que a pesar del hecho de que la historia islámica permanece muy reservada en cuanto al aporte de las mujeres musulmanas en general, sin embargo en lo concerniente a Aisha, su impresión ha sido tan determinante en la tradición profética que su nombre ha quedado indeleble en la memoria de las ciencias islámicas.
Y tanto es así que intentando una aproximación más íntima o, dicho de otra forma, de una lectura más próxima a mi sensibilidad de mujer, he descubierto bastante de las facetas no confesadas de este personaje histórico.
Pero, lo que me ha, sin duda, reconfortado más en tanto que mujer yo misma, musulmana y practicante, es el hecho de que su modelo de trayecto sea una increíble actualidad.

Efectivamente, después de esta lectura de la vida de Aisha y a distancia, podría afirmar aquí y sin correr demasiados riesgos, que ella ha personificado un movimiento intelectual femenino francamente vanguardista. Pues Aisha no dejó a lo largo de su vida de reivindicar los derechos en
nombre de su humanidad, de su femineidad y de su espiritualidad.

Así, donde a la hora de una lectura tradicionalista y cerrada del Islam, nos describe el ideal de la mujer musulmana, sin equívoco el de una mujer sumisa, resignada, silenciosa y, sobre todo, ciegamente obediente a su marido, Aisha la esposa preferida del Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él-, era ante todo una mujer rebelde, en el verdadero sentido del término, cuya rebelión se hacía siempre en la preocupación de una búsqueda de justicia.

Sus incesantes debates, sus comentarios críticos con el Profeta del Islam –la paz y las bendiciones de Allah sean con él- mismo y sus altercados notorios con los grandes sabios o gobernantes de la época con los que ella estaba a menudo en desacuerdo, son el testimonio ineluctable de su fuerte personalidad y de su sentido agudo de la perspicacia.

Mientras que hoy se nos quiera hacer admitir que para ser musulmán habría que ser menos inteligente, la historia nos muestra que Aisha, no ha cesado nunca de utilizar su inteligencia para impregnarse del sentido de la revelación coránica.

A cada revelación coránica ella era la primera en preguntar al Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él- sobre el cómo y el por qué de los versículos.
Es por esto por lo que ella llega a ser enseguida una de las más grandes intérpretes del Corán, simplemente porque ella dio prueba de un uso permanente dela razón crítica.

Qué decir también de un curriculum como el suyo, el de una ‘alima o sabia, que ha sido el origen de la transmisión pero también el de la elaboración de este vasto patrimonio de la tradición profética o Ahadiths que se transmiten hasta nuestros días en las más grandes universidades islámicas del mundo.
Es en parte gracias a ella que esta segunda fuente de legislación en Islam, que es la Sunna o tradición del Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él- está entre nosotros hoy.
Fue, según el parecer de todos los sabios la más grande sabia del hadith que ha conocido el mundo musulmán (más de 2.210 ahadiths). Fue, a la muerte del Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él- su verdadera heredera espiritual.
Su morada fue, hasta su muerte, un lugar de encuentro cultural, de debate, y de saber, ella enseñó a varias generaciones de teólogos musulmanes.

Su partición y su toma de posición políticas son, simplemente, impresionantes, también tanto por la época como por lo que sabe del estatuto sociopolítico de las mujeres musulmanas de hoy, y esto a pesar del hecho de que numerosos comentadores musulmanes han relegado esta contribución a un rincón de la historia, pues una mujer que deja huella en la historia por su saber religioso es todavía aceptable, y esto puede pasar, pero una mujer que se mete en política es totalmente una aberración. Es, incluso, tabú.

Aisha durante toda su vida participó en los asuntos políticos de la época y su opinión fue siempre tomada en cuenta.
Más que eso, ella personifica la primera revuelta de una mujer contra un poder político local.
Es lo que cuenta la historia, en el momento de su célebre salida a lomos de una camello, fuerte en su notoriedad espiritualidad y política, rodeada de una armada de hombres fieles, contra el imam Ali, yerno del Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él- y emir de los creyentes.
Una batalla de hombres donde ella quiso estar presente a fin de protestar contra el orden político establecido y donde ella encarna un verdadero mando político.

Pero la historia, escrita por hombres, cuando el feminismo –sobre todo cuando éste se reivindica político, desarregla- han inmortalizado este suceso trágico de la historia bajo el banal nombre de “batalla del camello” (por referencia al único camello presente en esta batalla, en este caso el suyo).
¡Y esto con el fin de no recordar el nombre de una mujer por un suceso político de esta envergadura!. ¡Terrible constante de una historia musulmana decididamente misógina!.

Aisha fue también conocida por haber, en su época, ejercido la función de Muftí o jurisconsulto (el que emite opiniones jurídicas en religión o fatawas) notándose, de pasada, que el término está en masculino y a pesar del hecho de que Aisha fue una de las primeras personas en haber ejercido esta función, no se conocerán más mujeres muftís, por el hecho de que el acceso a esta función les
ha sido siempre prohibida hasta hoy en día.
(Sería demasiado largo de describir aquí todas las contribuciones históricas de Aisha, pero se puede citar en resumen algunas como su gran maestría de la lengua árabe y de sus sutilidades de las que ella tenía un alto conocimiento y nadie parecía igualarla en la materia. Ella era también conocida por su gran amor por la poesía árabe. Su contribución en la exégesis coránica era también considerable).

Es pues, antes todas estas realizaciones femeninas, que he tenido la idea de transmitir a través de este modesto escrito, este soplo de emancipación de los primeros tiempos, digo bien, EMANCIPACIÓN, pues con un trayecto como el de Aisha: tradicionalista sin par, juez, política, erudita, exégeta, maestra, poetisa. Se trata muy bien de una mujer emancipada en el sentido más profundo del término.

Y si se le comparara este grado de emancipación con una mujer de nuestro tiempo, sería apropiado describir a Aisha como una mujer emancipada aunque ella viviera hace catorce siglos.

¿Qué significa justamente este término utilizado tanto hoy en la jerga feminista?. Significa ante todo la capacidad de las mujeres a hablar por ellas mismas, la capacidad de las mujeres a alcanzar dominios intelectuales y políticos, pues bien, se puede adelantar, sin riesgos, que Aisha era una mujer emancipada.
La constante evidencia de la encarnación de una mujer emancipada en el alba del Islam no puede ser más que muy inquietante para el que contempla el paisaje musulmán de hoy.
Esto es todo lo contrario, todo lo opuesto de la imagen real o imaginada que se nos propone actualmente de la mujer en el Islam y también en Occidente, ¡más que en tierras del Islam!.

Una mujer que ostenta todos los records de la opresión universal, una mujer víctima de todos los males: analfabetismo, injusticia, ignorancia. Total, una mujer oprimida por el hombre musulmán o árabe por las intransigentes leyes de la temible chari’a islámica, por leyes tribales y, sobre todo, por un Islam totalitario, machista y tiránico.
Entonces, ¿cómo explicar que hace catorce siglos, al principio de la historia del Islam, mujeres como Aisha estaban en la vanguardia de la escena y, contrariamente a lo que se pretende, estas mujeres no ilustraban la excepción, sino que eran más bien la norma?, ¡mujeres que vivieron la llegada del Islam como una liberación!.
¿Por qué oscuro defecto, el Islam ha llegado a ser en nuestros días una religión que veja a la mujer y que ostenta la palma de oro si no es en el monopolio de la sumisión de las mujeres y de su alienación?.

Creo que haría falta aquí ponerse de acuerdo sobre un punto, en mi humilde opinión, muy importante: entre todas las críticas hechas incansablemente al Islam y a los musulmanes, las concernientes al estatuto de la mujer, a pesar de su loca mediatización y a veces instrumentalización deshonesta, se revela ser la más justa, la más verdadera y la más sensata.

La realidad de la situación de la mujer en tierras del Islam es realmente abrumadora, pero es también muy importante diferenciar entre el hecho cultural y la esencia de una religión, entre un mensaje espiritual y sus diversas interpretaciones.
Pues el verdadero problema que se expone no es tanto el Corán en sí mismo sino lo que se ha hecho de este Corán a través de los siglos y siglos de lectura y de interpretación sexista hacia la mujer. Una interpretación rigorista y completamente cerrada de lo religioso que ha legitimado durante toda la historia musulmana voluntariamente o no una verdadera “cultura de discriminación “ en contra de las mujeres.

Es fácil encontrar argumentos coránicos que inferiorizan a la mujer –como algunos en todo texto religioso ya sea la Biblia o la Torah- cuando se practica una lectura literal, estática y que no toma en cuenta la dinámica histórica de las épocas de la revelación.

Es por ello que la mujer musulmana se encontrará “rehén” a pesar de ella, entre dos mundos: un mundo musulmán interior en el cual se le ha usurpado muchos de sus derechos, sino todos, y un mundo exterior no musulmán donde está representada como el prototipo por excelencia de la mujer oprimida, condenada sin piedad a una representación estereotipada implacable.

Partiendo de esta lógica se nos quiere hacer creer a nosotros, musulmanes, que más Islam es más alienación y menos libertades y que en el fondo no habría hoy más que dos cosas posibles: primero, que el único modelo de liberación femenino posible es el que debe evitar toda referencia a lo religioso e imponer por ello un solo modelo de emancipación sobreentendido de tipo occidental y de
ámbito universalista o bien, aceptar sin reserva todo lo que un fiqh o jurisprudencia islámica ha legislado en nombre de una lectura retrógrada de la mujer con menos derechos y más discriminaciones en nombre de lo sagrado.

Entonces, ¿qué elegir? Un verdadero dilema para muchas mujeres musulmanas, incluso si algunas de ellas han elegido. Las que eligieron con conocimiento de causa liberarse de toda referencia religiosa y otras que han preferido cerrar los ojos sobre la negativa de justicia y de equidad de las que ellas son víctimas en nombre de lo religioso.
Quedan las que –creánme, son todavía poco numerosas- reivindican el hecho de ser musulmanas practicantes, siendo muy críticas también tanto con la relación de una cierta percepción del Islam impuesta como críticas hacia un Occidente que quiere imponerles un modelo único de liberación.
No os escondería mi profunda adhesión a esta tercera vía, todavía minoritaria, pero creánme, que harán despacio pero seguramente su camino, el de un empeño por la lucha de los derechos de la mujer desde el interior del Islam en tanto que religión, modo de vida espiritual y según una visión global y contemporánea.

Entonces, ¿de qué se trata mayormente? Se trata de hecho de una dinámica que propone una nueva lectura de los textos religiosos a partir de una perspectiva femenina, es lo que se ha llamado también “la nueva lectura femenina del Islam”.

Un movimiento pro femenino -en el cual hay hombres también- todavía bastante disperso, no muy bien organizado, aún en estado embrionario pero que trabaja en la perspectiva de una verdadera “reapropiación femenina del debate religioso”, pues conscientes que sólo una interpretación correcta de los textos puede garantizar la libertad y la apertura de la mujer musulmana.

Se levantan también voces tanto entre los musulmanes de occidente como en tierras del Islam para reivindicar una relectura a fondo de los textos a fin de revisar las numerosas injusticias cometidas en nombre del Islam hacia las mujeres.

Esta nueva lectura femenina del Islam es portadora de todas las esperanzas y tanto para el Islam y los musulmanes como para “vivir juntos” toda la humanidad.
Esto entra en el cuadro del gran trabajo de reforma que espera a los musulmanes. Estos últimos deben imperativamente salir de su torpeza intelectual y hacer un verdadero trabajo de autocrítica, a pesar de las numerosas agresiones culturales a las cuales les han sometido.
Pues es necesario saber admitir que si la imagen del Islam y de los musulmanes es hoy negativa y da miedo es, en gran parte, a causa de los mismos musulmanes.

La nueva lectura es también portadora de esperanzas en el diálogo intercultural, pues el desconocimiento del Islam con la imagen transmitida en Occidente de un Islam que oprime a las mujeres no facilita el diálogo ni el reconocimiento de una identidad plural, y hablando de una identidad plural que no puede ser efectiva más que en el reconocimiento mutuo.
La fractura Occidente-Islam que parece cada día materializarse un poco más puede ser rehabilitada si, tanto de una parte como de otra, se hace el esfuerzo de “descentrarse” en otros términos de reconocerse en el otro en su humanidad.

Los musulmanes deben revisar su enfoque del mundo occidental y reconocer su diversidad y su aportación cierta a la modernidad humana. Y el Occidente debe, en la misma lógica, abandonar su arrogancia cultural y liberarse de ciertas tendencias que hacen en el discurso paternalista incluso a veces francamente colonialista. Pues no se trata únicamente de tolerar o respetar, sino de hablar de igual a igual.

Y, para terminar sobre una nota femenina, en este diálogo entre civilizaciones la cuestión de la mujer no debe ser utilizada como argumento de doble filo para justificar una cierta lógica de imposición de los valores occidentales que se suponen ser los únicos portadores de la verdadera emancipación.
La mujer musulmana tiene el derecho de elegir sus propias vías para emanciparse.
La referencia occidental no debe estipular una referencia universalista, pues la universalidad de esta humanidad reside justamente en la diversidad humana portadora de todas las riquezas.

Es en este sentido en el que Occidente puede ser un verdadero enriquecimiento para las sociedades islámicas y, más precisamente, para esta cuestión de la mujer en el Islam, destruyendo los miedos, los estereotipos y los clichés sobre el Islam, todos estos males que finalmente arraigan en la ignorancia
mutua.
Es necesario reconocernos, vernos los unos y los otros no a través del prisma de nuestras diferencias deformadas sino, sobre todo, a través de nuestras similitudes humanas y espirituales. Todo sería tanto más fácil por otra parte.

Texto: Aisha ou l’Islam au fémenin (Aisha o el Islam en femenino)
Autora: Asma Lamrabet
Fecha: Marzo/2005
Traducción: Carmen Ortego
Fecha: Diciembre de 2005

14/12/16

El secreto del agua de Zamzam

En 1971, los científicos dijeron que el agua de Zamzam era imbebible, a causa de que el sitio geográfico de Caába es inferior al nivel del mar, y está a la mitad de la Hondonada de Meca. Y como tal, sería inevitable que su agua se hubiera mezclado con las aguas residuales.  
Al saberlo, el Rey Faisal ordenó a los científicos investigar el asunto, y probar que aquel agua bendita es potable, y decidieron enviar muestras del agua a laboratorios europeos.
El químico Moín Ad-din Ahmad que trabajaba en el Ministro saudí del Riego y los Recursos Acuáticos dijo que le eligieron para la recogida de las muestras. Era la primera vez que veía este pozo del que surge el agua de Zamzam. No era fácil creer que un estanque tan pequeño cuya longitud no excede de 5,486 m. y de 4,267 m. de anchura, pudiera proporcionar millones de litros de agua cada año para los peregrinos desde su perforación en la época de Abraham ¡Que Allah le bendiga y le dé paz!. 
El Sr. Moín midió las dimensiones del pozo, y para medir la profundidad, se lavó y descendió. El agua alcanzó sus hombros y se movió de un lado a otro buscando otra fuente del agua, pero no la encontró.
Pensó que para conocer la fuente única del agua, había que absorber el agua con rapidez a través de una bomba enorme usada para llevar el agua de Zamzam a los embalses, así,se reduciría el nivel del agua para saber su origen, pero todo fue en vano. Descendió de nuevo al pozo durante la succión del agua y en este momento sintió el movimiento de la arena debajo de sus pies, y otras nuevas cantidades de agua remplazaron las absorbidas con la misma velocidad de succión, de modo que el nivel del agua nunca varió durante el proceso. Antes de enviar las muestras a los laboratorios europeos, el Sr. Moín supo que la mayoría de los pozos que rodean la ciudad estaban secos.

Los resultados de los laboratorios europeos, y los de los laboratorios del Ministerio saudí de Agricultura y Recursos Acuáticos llegaron idénticos:
• La diferencia entre el agua de Zamzam y las aguas de los otros pozos de Meca consiste en el porcentaje de los sales de magnesio y calcio, por esta razón, la primera reanima a los peregrinos agotados. 
• El agua de Zamzam contiene los componentes del fluor que acaba con los gérmenes. 
• El agua de Zamzam es potable. 

Es de notar, también, que:
• Aquella agua no se ha secado a lo largo de cientos de años.
• Siempre proporciona a los peregrinos todas las cantidades que requieren.
• Su potabilidad es reconocida mundialmente y los peregrinos que visitan la Meca cada año llegados de todo el mundo y a lo largo de cientos de años, beben de la dicha agua y disfrutan de su refrescura. 
• La dulzura de Zamzam cosiste en que es un agua completamente natural y no se purifica con ningún componente químico como el cloro y en ella no crecen los hongos o las plantas nocivas, cosa que la da un sabor distinto y un olor especial. 
¡Glorificado es Allah, El Creador del Universo!



7/11/16


 

  50 preguntas y respuestas sobre el monoteísmo islámico


50 PREGUNTAS Y RESPUESTAS SOBRE EL MONOTEÍSMO ISLÁMICO
Traducción de Umm Youssef Claudia Hein. Darussalam. Riad, Arabia Saudita, 1999.

1. ¿Quién es tu Señor? (Rabb, Creador)
Mi Señor es Al-Lah quien me creó y ha creado todo lo que existe. Él me sustenta y sustenta a todas Sus criaturas con Sus dones.
2. ¿Cuál es tu religión (Din)?
Mi religión es el Islam, el cual significa la sumisión y obediencia a las órdenes de Al-Lah y su Mensajero, con amor, esperanza y temor.
3. ¿Cómo reconoces a Al-Lah?
Lo reconozco por sus signos y su creación, tales como la noche y el día, el sol y la luna, el cielo y la tierra, y todo lo que se encuentra entre ellos.
4. ¿Dónde se encuentra Al-Lah?
Al-Lah se encuentra sobre los cielos, elevado sobre su Trono y separado de sus criaturas.
5. ¿Esta Allah con nosotros (en sí mismo)?
Al-Lah esta sobre su Trono Poderoso, pero Él está con nosotros a través de su Conocimiento, Oído, Vista y otros atributos. Dijo Al-Lah en el Corán a Moisés y Aarón:"Dijo: ¡No temáis! Yo estaré con vosotros oyendo y viendo" (20:46)
6. ¿Cómo adoras a Al-Lah?
Adoro a Al-Lah sólo y sin asociarle nada siguiendo las enseñanzas del Profeta (Bendiciones y Paz de Dios sean con él). Le adoro de tal manera que mi adoración es dedicada solamente a Él.
7. ¿Quienes son los siervos de Al-Lah?
Aquellos que son piadosos y virtuosos, temen mucho a Al-Lah, se abstienen de toda clase de pecados, realizan todas clases de buenas acciones, y siguen las enseñanzas del Corán y la Sunna.
8. ¿Por qué Al-Lah mandó Mensajeros?
Al-Lah mandó Mensajeros para que ellos llamen a la gente a que le adoren solamente a Él, no asociándole nadie y para que el género humano no tenga excusas al desobedecer a Allah.
9. ¿Cuál es el significado de "Islam"?
El Islam significa: la sumisión a la voluntad de Al-Lah sinceramente con completo Tawhid (monoteísmo)
10. ¿Cuáles son los Pilares del Islam?
Los Pilares del Islam son cinco: El testimonio de Fe (no existe divinidad sino Al-Lah y Muhammad es el Mensajero de Al-Lah). Establecer el Salat (la oración). Pagar el Zakat (limosna obligatoria o impuesto para inversión social). Realizar el Ayuno durante el mes de Ramadán. Realizar el Hajj (peregrinaje a la Sagrada Casa, la Kaaba en La Meca, para quien posee los medios económicos del viaje).
11. ¿Qué es el Imaan?
El Imaan es la Fe, significa creer con el corazón, pronunciarlo con la lengua, y demostrarlo al actuar con todas las partes del cuerpo.
12. ¿Cuántos grados comprende el Imaan?
El Imaan comprende setenta grados, la más elevada es el testimonio de Fe y el grado más bajo es retirar los objetos dañinos del camino.
13. ¿El Imaan aumenta y disminuye?
El Imaan aumenta con la obediencia a Al-Lah y las buenas acciones y disminuye con los pecados y las malas obras.
14. ¿Cuáles son los Pilares del Imaan?
Los Pilares del Imaan son seis:
  • Creer en Al-Lah.
  • Creer en Sus Ángeles.
  • Creer en Sus Mensajeros.
  • Creer en Sus Libros.
  • Creer en el Último Día.
  • Creer en el Destino Divino, sea malo o bueno.
15. ¿Qué es la creencia en Al-Lah?
La Creencia en Al-Lah: es creer que Al-Lah es el Único Creador, Sustentador, Proveedor, y que Él tiene en Sus Manos la disposición de todas las cosas. Todo necesita de Al-Lah, pero Él no tiene necesidad de nadie. Él es el Único que merece ser adorado, Él posee los más bellos Nombres y los más perfectos Atributos.
16. ¿Quiénes son los ángeles?
Los ángeles son criaturas de luz. Ellos son siervos obedientes de Al-Lah, que hacen todo aquello que Al-Lah les ordena y son incapaces de desobedecer.
17. ¿Qué significa Creer en los Libros de los Mensajeros?
Significa que Al-Lah envió Mensajeros como Noé, Abraham, Moisés, Jesús, Muhammad (la paz de Dios sea con todos ellos), y reveló Libros como, la Torá, los Salmos, el Evangelio, el Corán, para invitar a la genta a adorar solamente a Al-Lah, y no asociándole nada con Él. Al-Lah envió al último Profeta Muhammad (ByP) como Sello de los Mensajeros y Profetas, y así quedaron abrogados los libros anteriores con el último mensaje, el Corán. Por ende, todo acto de adoración debe ser realizado de acuerdo al Corán y la Sunna del Profeta (ByP) para que sea aceptado.
18. ¿Qué significa creer en el Último Día?
Creer en el Último Día significa que Al-Lah ha determinado un tiempo fijo para todo, con un término de tiempo para este mundo. Él sin duda resucitará a los muertos de sus tumbas y pedirá cuentas a todos por sus acciones en este mundo. En el día de la Resurección, serán asignadas las recompensas y los castigos, y todos serán recompensados o castigados con justicia.
19. ¿Qué significa Creer en el destino divino (Kadar)?
Creer en la predestinación divina (Kadar) es creer en que todas las cosas -buenas o malas- suceden o toman lugar de acuerdo a lo que Al-Lah ha ordenado para ello. Él ha creado todas las cosas con una proporción determinada.
20. ¿Qué es el Ihsan?
El Ihsan es adorar a Al-Lah como si lo vieras, porque a pesar de que tú no lo ves, Él si te ve.
21. ¿Cuál es el significado de "No existe divinidad excepto Al-Lah"?
Significa que no hay una verdadera deidad excepto Al-Lah, Único. Negando así todos los dioses falsos y afirmando que Al-Lah es el verdadero y único Dios.
22. ¿Cuál es el significado de que "Muhammad es el Mensajero de Al-Lah"?
Significa la obediencia total a él en todo lo que ordenó, apartarse de lo que prohibió y creer en todos los asuntos sobre los cuales nos informó.
23. ¿Cuáles son las condiciones del Testimonio de Fe?
Las condiciones del Testimonio de Fe son siete:
  • La Certeza que niega la duda.
  • La Sinceridad y la Pureza en las intenciones, lo cual impiede el Chikr (Chirk es politeismo, significa asociar a otros con Al-Lah, dándoles atributos divinos a cosas creadas o personas.
  • La Honestidad, que niega la hipocresía.
  • El Amor y Devoción que impiden cualquier menosprecio en la religión de Al-Lah.
  • La Sumisión, que es lo contrario a la desobediencia.
  • La Aceptación, que es lo opuesto al rechazo.
24. ¿Qué es lo que más complace a Al-Lah?
Lo que más complace a Al-Lah es el Tawhid (monoteísmo).
25. ¿Qué es el Tawhid (el monoteísmo Islámico)?
Tawhid significa declarar que Al-Lah es el único Dios verdadero, el único que merece ser adorado, así como afirmar todos Sus atributos mencionados por Él o informados por Su Mensajero (ByP).
26. ¿Cuáles son las clases del Tawhid?
Las clases del Tawjid son tres:
  • Tawhid ar Rububi-ia (El monoteismo en su Señorío).
  • Tawhid al Uluhi-ia (El monoteismo en su Divinidad).
  • Tawhid al Asma was-Sifat (El monoteísmo en Sus Nombres y Atributos).
27. ¿Qué es el Tawhid ar Rububi-ia?
Es declarar que Al-Lah es Uno y Único en sus acciones, como la creación, dar el sustento, dar la vida y la muerte, etc.
28. ¿Qué es el Tawhid al Uluhi-ia?
Es declarar que Al-Lah es el Único Dios a quien todos los actos de adoración deben ser dedicados, como el Salat (oración), el Zakat, el Saum (ayuno), las súplicas, los votos, etc.
29. ¿Qué es el Tawjid al Asma was-Sifat?
Es la afirmación de todos Sus Nombres Divinos y Sus Atributos perfectos, de la forma que merece su Majestuosidad, tal como es mencionado en el Corán y la Sunna (Sus Atributos son de carácter divino, por lo tanto debemos afirmarlos sin que esto implique semejanza o parecido, porque sólo a Él le pertenecen Sus Sublimes Atributos).
30. ¿Cómo describiría la Ibadah?
La Ibadah o adoración comprende todas la acciones y dichos que ama Al-Lah y que Le complacen, ya sean manifiestas u ocultas.
31. ¿Cuáles son las condiciones (para la aceptación) de la Ibadah?
Las condiciones son:
  • La Sinceridad para con Al-Lah.
  • La Sumisión al Mensajero de Al-Lah (ByP), de acuerdo a su Sunnah.
32. Enumera algunos tipos de Ibadah
Algunos tipos de Ibada son: las oraciones, el Zakat, el ayuno, la peregrinación, el temor de Al-Lah, mantener la esperanza en Su Misericordia solicitando Su ayuda, y otros actos de adoración que Al-Lah ha mandado y ordenado.
33. ¿Cual es el pecado más grande que Al-Lah ha prohibido?
El pecado más grande que Al-Lah ha prohibido es el Chirk (politeísmo e idolatría).
34. ¿Qué es el politeismo?
Es creer que existe alguien que es copartícipe con Al-Lah en Sus acciones. Por ejemplo: Atribuirle socios o erigir competidores con Al-Lah en sus derechos.
35. ¿Cuáles son las clases de Politeismo?
Existen tres clases de Politeismo:
  • Politeismo Mayor (Shirk Al-Akbar).
  • Politeismo Menor (Shirk Al-Asghar).
  • Politeismo poco evidente (Shirk Al-Jafi).
36. ¿Qué es el Politeismo Mayor?
El Politeismo Mayor es dedicar cualquier forma de devoción a otro que no sea Al-Lah, Al-Lah jamás perdonará a quien muera practicando Chirk, tampoco aceptará sus buenas acciones.
37. ¿Cuáles son las clases de Politeismo Mayor?
Existen cuatro tipos de Politeismo Mayor:
  • El Politeismo en la invocación. Ej. En el que se dirigen las súplicas a otro que no sean Al-Lah.
  • El Politeismo en la intencion. Ej. Tener propósitos e intenciones no por la causa de Al-Lah, sino dirigidas a otras deidades.
  • El Politeismo en la obeciencia. Ej. Rendirle obediencia a cualquier autoridad en contra de la Orden de Al-Lah.
  • El Politieismo en el amor. Ej. Demostrar amor a otros ídolos, el cual le pertenece solamente a Al-Lah.
38 ¿Qué es el Politeismo Menor?
El Politeismo Menor (Ar-Riia), es aparentar actos de devoción, con el propósito de ganar alabanza o fama, no en complacer a Al-Lah, esta es una clase de politeismo, pero no deja a quien lo comete fuera del Islam.
39. ¿Qué es el Politeismo oculto?
El Politeismo oculto implica estar descontento con las condiones ordenadas por Al-Lah.
40. ¿Cuál es la prueba o (Dalil) del Politeismo oculto?
La prueba del Politeismo oculto lo tomamos del dicho del Profeta (ByP): "El politeismo oculto esta más oculto en esta nación que el rastro de una hormiga negra sobre una piedra negra en una noche oscura" (Musnad Ahmad).
41. ¿Cuáles son las clases de Kufur (incredulidad)?
Existen dos clases de Kufur:
  • El Kufur Mayor es el que excluye a su gente del Islam
  • El Kufur Menor es es que no expulsa del Islam a quien lo realiza. Se llama Kufur Nia´ma y es desagradecimiento.
42. ¿Cuáles son las clases de Kufur Mayor?
Existen cinco variedades de Kufur Mayor:
  • El Ateísmo.
  • El Kufr de descreer por arrogancia más allá de reconocer la verdad.
  • El Kufr de la duda.
  • El Kufr de la despreocupación.
  • El Kufr de la hipocresía.
43 ¿Cuáles son las categorías de la hipocresía?
Existen dos tipos de hipocresia:
  • La hipocresía en la Creencia.
  • La hipocresía en las obras y las acciones.
44. ¿Qué es la hipocresía en la Creencia?
La hipocresía en la Creencia es de seis clases:
  • Negar al Profeta (ByP).
  • Negar las cosas con las cuales el Mensajero fue enviado.
  • Odiar al Mensajero de Al-Lah (ByP).
  • Odiar las cosas con las cuales el Mensajero (ByP) fue enviado.
  • Recocijarse con la deshonra del Islam.
  • La antipatía por el predominio del Islam.
45. ¿Qué es la hipocresía en las obras y acciones?
La hipocresia en las obras y acciones es de cinco clases:
  • Cuando habla, miente.
  • Cuando promete, no cumple la promesa.
  • Cuando se confia en él, traiciona.
  • Cuando tiene una disputa, actúa inmoralmente.
  • Cuando hace una pacto, traiciona.
46. ¿Son las buenas acciones acceptadas (por Al-Lah) mientras que se practica el politeismo?
¡Nunca! Ninguna de las acciones son aceptadas cuando están unidas al politeismo. Al-Lah menciona en el Corán:
"Esta es la dirección de Al-Lah, por lo que dirige a quien Él quiere de Sus siervos. Si hubieran sido asociadores, todas sus obras habrían sido vanas" (6:88). "Al-Lah no perdona que se Le asocie. Pero perdona lo menos grave a quien Él quiere. Quien asocia a Al-Lah está profundamente extraviado" (4:116).
47. ¿Cuáles son las acciones que invalidad el Islam?
Las acciones que invalidan el Islam son diez:
  • El Politeísmo.
  • Quien no crea que los politeístas son incrédulos o dude de su incredulidad, o sostenga que sus creencias son válidas.
  • Quien establezca intermediarios entre ellos y Al-Lah, suplicándoles, confiando en ellos y pidiéndoles que intercedan en su favor
  • Quien crea que la guía de otros es más perfecta que la del Profeta (ByP).
  • Quien odie cualquier cosa con la que el Profeta (ByP) fuera enviado.
  • Quien niegue la religión del Profeta (ByP), o ridiculice sus recompensas o castigos.
  • La Hechicería o magia.
  • Apoyar a los politeístas en contra de los musulmanes.
  • Quien crea que algunas personas estan libres de atenerse a la Chariá (ley islámica), como Khidr no se atenía a las leyes de Moisés. Chariá: Islámicamente significa la suma total de las leyes islámicas, las cuales fueron reveladas al Profeta Muhammad (ByP), y las cuales se encuentran en el Corán, como también son deducidas del modo de vida del Profeta (ByP), o sea su Sunnah.
  • El alejarse de la religión de Al-Lah, ya sea por no aprenderla ni practicarla.

48. ¿Cuáles son los tres fundamentos que todo musulmán debe aprender?
Los tres fundamentos que debes aprender son:
  • Conocer a tu Señor Ar-Rabb: Señor, Creador, Sustentador, quien en Sus manos tiene la disposición de todos los asuntos.
  • Conocer tu religión (el Islam).
  • Conocer a tu Profeta Muhammad (ByP).
49. ¿Qué es un Tagut?
Tagut es todo aquello que es idolatrado, venerado, seguido, u obedecido que no sea Al-Lah.
50. ¿Cuántos Tagut existen y quienes son sus líderes?
Existen muchos Tagut, pero sus líderes son cinco.
51. ¿Quiénes son los máximos exponentes de los Tagut?
Ellos son:
  • Chaitán (Satanás), que Al-Lah lo maldiga.
  • Cualquiera que dé su consentimiento a ser venerado.
  • La persona que invita a la gente para que lo adore en lugar de Al-Lah.
  • La persona quién alega el conocimiento del Gaib, (lo oculto, lo invisible, etc.).
  • El soberano que gobierna con otras leyes que no sean las leyes enviadas por Al-Lah.

5/1/14

Reflexión


Enseñanzas del segundo juramento de ‘Aqabah / Por Isa García


En el año decimotercero de la profecía, en junio del 622, durante la temporada de Peregrinación, más de setenta islamizados provenientes de la ciudad de Madinah llegaron a Makkah para cumplir con los rituales de la Peregrinación. La reiterada pregunta que se hacían era: “¿No es hora de proteger a Muhammad en vez de dejarlo abandonado y desamparado en Makkah?”
Al poco tiempo de llegar se reunieron clandestinamente con el Profeta (saw) y acordaron verlo secretamente por la noche durante los días 11, 12 y 13 de Dhul Hiyyah en Al ‘Aqabah.
El Profeta llegó por la noche acompañado de su tío Al-Abbas ibn AbdulMuttalib, quien en esa época aun no era musulmán. 
Así lo narra Ka‘b, uno de los sahaba: “Esa noche dormimos en nuestras tiendas. Cuando pasó un tercio de la noche, salimos cuidadosamente para juntarnos en una cercana colina. Éramos setenta y tres hombres y dos mujeres -Nusaibah bint Ka‘b – Umm ‘Amir – perteneciente a Bani Mazin Ibn Nayyar y Asma’ bint ‘Amr – Umm Muni‘ de Bani Salamah. Nos reunimos en la colina esperando al Mensajero de Allah (saw) que llegó acompañado por su tío Al ‘Abbas Ibn ‘Abdul Muttalib que en esa época profesaba la religión de su pueblo. A pesar de eso quería presenciar los asuntos de su sobrino y fue el primero en hablar:
‘Oh pueblo de Jazrach todos ustedes saben la posición que tiene Muhammad entre nosotros. Lo hemos protegido de nuestro pueblo tanto como pudimos. Es respetado y honorable entre los suyos. Se negó a unirse a cualquier tribu excepto a la vuestra. Entonces, si piensan que pueden cumplir con vuestro compromiso al invitarlo a vuestra ciudad y si lo pueden defender de sus enemigos asuman con fidelidad esta responsabilidad que han tomado. Pero si lo van a abandonar y a traicionar luego de llevarlo con ustedes es mejor que lo dejen acá debido a que es respetado y defendido en su propio clan.”
Ka‘b respondió: “Hemos escuchado tus palabras, y ahora, Oh Mensajero de Allah (saw), te corresponde a ti hablar y pedirnos cualquier juramento de compromiso que quieras con respecto a tu Señor y a ti mismo.”
Estas palabras de Ka’b fueron una demostración de total determinación, coraje y profunda fe al comprometerse a cargar con la importante responsabilidad y ser conscientes de las serias consecuencias que esto implicaría. El Mensajero de Allah (saw) entonces les enumeró las responsabilidades que deberían asumir. El Profeta (saw) les dijo: Deben jurar 
1. Escuchar y obedecer en los momentos difíciles y fáciles.
2. Dar tanto en la prosperidad como en la adversidad.
3. Ordenar el bien y condenar el mal.
4. En la causa de Allah, no temer la censura de nadie.
5. Socórranme cuando se los pida, y protéjanme de todo lo que protegen a sus esposas e hijos. Si lo hacen el Paraíso será vuestro.
Dijeron los presentes: ‘¡Oh As‘ad! ¡Extiende tu mano por nosotros, por Allah! Nunca romperemos ni traicionaremos este compromiso.’” 
Después de esto todos empezaron a jurarle fidelidad. Yabir dijo: “Entonces uno por uno se fueron parando frente a él para jurarle fidelidad.”
Respecto a las dos mujeres, le dieron el juramento verbalmente sin estrechar su mano. 

Historia registrada en el libro: EL NECTAR SELLADO

Llamo a la reflexión sobre dos asuntos: 
El primero es de orden espiritual: ¿Si estuviéramos hoy ante el profeta (saw) tendríamos el coraje de jurarle fidelidad sobre esos 5 puntos? Mira los puntos otra vez, piensa, toma coraje y estrecha la mano del Profeta (saw) y comprométete. 
El segundo es de orden social: Si dos mujeres participaron del pacto y juramento, y le dieron verbalmente el juramento al Profeta (saw) y la historia las registró, ¿por qué nuestros centros islámicos y mezquitas se empeñan en relegar a las hermanas activas y comprometidas de las comisiones y juntas directivas? Digo basta; apliquemos juntos las Sunnah y que las mujeres formen parte, como lo hacían en vida del Profeta (saw). Ojo, el Profeta no les tomó un pacto especial para que ellas se ocupen de los "asuntos femeninos", ellas se comprometieron a lo mismo que los hombres, y quienes conocen de historia saben que Nusaibah defendió al Profeta con su espada.
Paz

17/11/13

La Medicina del Profeta (sws)

LAS PROPIEDADES DEL KHOL 

 

 

 

 El khol es muy beneficioso para las vistas cansadas, contra el parpadeo y contra la entrada de agua. Evita la entrada de suciedad en el ojo y tambien contra el dolor ocular y escozor. Limpia el ojo, fortalece la vista y evita la tensión ocular. Recomendable su uso diario o semanal ya que previene las enfermedades oculares. Recomendado en niños y ancianos. Instrucciones de uso: utilizar el pasador antes de dormir o en cualquier hora del día en los párpados.

 

 Abdullah ibn Umar (que Allah esté complacido con él) narra que el Mensajero (sallallahu alayhi wa salam) dijo:
"Debeis usar Kohl para mejorar la vista y hacer que las pestañas crezcan".[Hasan, Sahih Ibn Maja 3495].
Jabir (que Allah esté complacido con él) dijo: "Escuché que el Mensajero (sallallahu alayhi wa salam) dijo: "Debeis usar Kohl para mejorar la vista y hacer que las pestañas crezcan".[Hasan, Sahih Ibn Maja 3496].
Abdullah Ibn Abbas (que Allah esté complacido con él) narró que el Mensajero (sallallahu alayhi wa salam) dijo: "El mejor de vuestros Kohl es el Ithmid, ya que mejora la vista y hace que las pestañas crezcan". [Hasan, Sahih Ibn Maja 3497].
Ibn Al Qaiyum dijo, "Ithmid es el mejor tipo de Kohl utilizados para el ojo, especialmente para las personas mayores cuya visión se ha debilitado." [p.251 del libro La Medicina del Profeta por el Imam Ibn Al Qayiim].
Ibn Al Qayiim dijo, " Ithmid es el Kohl de piedra negra Kohl, el Kohl tiende a ser frío y seco y es beneficioso para la vista, ya que fortalece y refuerza también el nervio óptico. Ithmid disuelve el exceso de carne que rodea las úlceras y cierra la heridas, mientras que limpia tambien el área alrededor de ellos. " [p.251 del LIbro: La Medicina del Profeta por el Imam Ibn Al Qayiim].
Ibn Al Qayiim dijo, "El Ithmid también alivia el dolor de cabeza cuando se mezcla con la miel líquida pura. El Ithmid cuando es molido y mezclado con grasa de licitación y luego se usa como un vendaje sobre quemaduras, evita la aparición de ampollas y también ayuda a curar el daño de la piel que se produce en los casos de quemaduras por fuego. " [p.251 del Libro: La Medicina del Profeta por el Imam Ibn Al Qayiim].

20/2/13

La paciencia 
 

Allah (Enaltecido y exaltado sea) dice:
“Por cierto que la retribución para quienes sean pacientes y perseverantes será ilimitada”
(Corán 39: 10)








Cómo podemos incrementar nuestro amor por Allah

 

  1. Recitemos el Corán meditando y reflexionando sobre su significado.
2. Acerquémonos a Allah llevando a cabo actos voluntarios de adoración después de haber cumplido con los obligatorios.
3. Recordemos continuamente Allah, en todo momento, con nuestra lengua, nuestro corazón y nuestras acciones.
4. Demos preferencia a lo que Allah ama, dejando a un lado nuestros propios deseos.
5. Recordemos siempre los Hermosos Nombres de Allah y Sus Atributos, e invoquemoslo llamándole con ellos.
6. Observemos la bondad y las maravillas de Allah, reflexionando sobre Su Grandeza
7. De esta forma nuestro corazón se ablandará y se someterá humildemente a Allah.
8. Busquemos a Allah en el último tercio de la noche y que cuando Allah descienda nos encuentre ocupados en la lectura del Corán, y arrepentidos buscando su perdón.
9. Busquemos la companía de la gente piadosa y temerosa de Allah, para que nos podamos beneficiar de su conocimiento. Y no hablemos a menos que lo que digamos no sea para nuestro beneficio y el de los demás.
10. Permanezcamos lejos de aquello que se interpone entre nuestro corazón y Allah.

Dice Allah Glorificado y Ensalzado sea en un hadiz Qudsi :

"Si Mi siervo se acerca a Mí con los actos voluntarios Yo lo amo. Y cuando amo a Mi siervo soy su oído con el que escucha, su vista con la que ve, su mano con que la que toma y su pie con el que camina. Si me pide algo se lo concedo, y si busca refugio en Mí lo protejo".

[Al-Bukhari]

29/4/12

Derechos humanos en la civilización Islámica (Parte 3)

Derecho a lo mínimo necesario para vivir dignamente

El derecho a lo mínimo necesario para vivir dignamente es un derecho único estipulado en la ley islámica. No fue establecido en ningún sistema político o estatutos de derechos humanos antes del Islam. Este derecho significa que todos los miembros de la sociedad, que vivan dentro de los límites del Estado Islámico, deben tener seguro lo mínimo para vivir con dignidad y que dispongan de los mínimos medios que le permitan sobrevivir, es decir, que tenga un estándar apropiado de vida.

En primera instancia el Estado está obligado a garantizar las condiciones y los medios que le permitan a toda persona poder conseguir lo que necesita para vivir dignamente. Así, el derecho a lo mínimo necesario para vivir dignamente es logrado a través del trabajo. En el caso de que una persona tenga alguna incapacidad que le impida trabajar y así mantenerse así mismo y a los que están bajo su responsabilidad, entonces se le ayuda con el Zakat; pero si aun así el Zakat no le alcanza o no es suficiente lo que se recolecta para él, entonces se le debe dar lo que corresponde del presupuesto que el Estado dispone para la protección social de sus ciudadanos. El Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, expresó esto cuando dijo: “Estoy obligado a pagar las deudas de una persona que muere dejando atrás familia y niños, y cuyas propiedades no alcanzan para cubrir los gastos de sus herederos” . [Bujari y Muslim]

En segunda instancia, y por más que el Estado tenga los medios para asegurar el cubrimiento de las necesidades de sus ciudadanos, el Islam insta a los musulmanes a que estén pendientes de sus hermanos en la fe, principalmente sus familiares y vecinos, y que estén prestos a ayudarlos en los momentos en que más lo necesiten. El Enviado de Al-lah, sallallahu ‘alaihi wa sallam, instó a los musulmanes a cumplir con este deber cuando dijo: “Aquel que duerme con su estómago lleno sabiendo que su vecino está con hambre, no cree en mí” [Al Hakim, At-Tabarani y Al Baihaqui. Al Albani lo certificó como auténtico]. Alabando a los de la tribu de los Ash’aries, el Profeta de Al-lah, sallallahu ‘alaihi wa sallam, dijo: “Cuando los Ash’aries se quedaban sin provisiones en las campañas o se quedaban sin comida para dar a sus niños en Medina, ellos recogían todo lo que tenían en sus mantas y después compartían en igual cantidad en una vasija. Ellos son de mí y yo soy de ellos” . [Bujari y Muslim]
 
Los derechos de los civiles y prisioneros de guerra
Los derechos humanos alcanzan cúspide cuando relacionan a los derechos de los civiles y los prisioneros durante guerras. En tiempo de guerra, el espíritu de revancha y el castigo domina más que el espíritu de humanidad y compasión. Pero el Islam tiene un enfoque humano gobernado por la compasión, y por eso el Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, dijo: “No maten a menores, mujeres ni gente anciana” . [Muslim]
Cuando se toman prisioneros de guerra está prohibido rotundamente torturarlos, insultarlos, burlarse de ellos, de su derrota y/o de su creencia. Eso quiere decir que deben ser alimentados con el mismo tipo de comida que comen sus captores, deben ser vestidos y asistidos médicamente de necesitarlo. Además, tienen derecho a ser liberados cuando paguen su rescate; ¡ah!, y este rescate no solamente es en dinero o especia, puede ser enseñanza también, tal como lo hizo el Mensajero de Al-lah, sallallahu ‘alaihi wa sallam, con los prisioneros de Bader, a quienes les prometió que liberaría por cada diez musulmanes a los que cada uno de ellos les enseñaran a leer y escribir.


El ejemplo del trato que los musulmanes les dieron a los prisioneros de guerra es indiscutible. Esta conducta llevó a que muchos de estos prisioneros, que en un comienzo eran enemigos del Islam y los musulmanes, terminaran convenciéndose por sí mismos y sin ninguna presión o coacción de las bondades del Islam, lo que los llevó a que se hicieran musulmanes. Cuando los musulmanes salen victoriosos en batallas y conflictos (vale la pena mencionar que en el Islam está prohibido que los musulmanes inicien un conflicto o guerra, sólo pueden entrar en uno para defenderse de la agresión de los demás sin sobrepasarse y teniendo en cuenta el código de ética y moral que para ello se estableció), está prohibido firmemente que se dañe la infraestructura de los países que son dominados.

Derechos de los demás seres vivos 
El Islam no se olvida de las demás criaturas y seres vivos que comparten con nosotros esta existencia, no sólo porque de su cuidado dependa también nuestra supervivencia, sino que hace parte de su misericordia. Ejemplos de esta misericordia están en que la caza por diversión está prohibida, al igual que la destrucción de bosques, reservas y sembradíos. Así, la tala indiscriminada, la explotación de minerales que cause desastres ambientales y demás, son sancionadas por el Islam con mano dura. En el Islam cada derecho exige una responsabilidad, es el equilibrio natural que lleva a la estabilidad en la sociedad y finalmente en el mundo.
 Este ha sido un pequeño resumen que muestra que los derechos humanos son parte esencial del Islam y su civilización.